El espectro de una mujer que sufre, un alma en pena que ahogó a sus propios hijos y los busca arrepentida lamentándose noche tras noche. Aparece en el folclore de Centroamérica y los estados sureños de Estados Unidos y se le supone un origen prehispánico. Los mexicanos Caifanes utilizaron la tristeza de este espectro para grabar una canción de amor perdido «no quiero amarte/no quiero llorar contigo/déjame ver tu piel/déjame ser tu piel».
Desde el fondo de la tierra fantasmas humanos se buscan algunos olvidan frio otros nunca se encuentran hacen temblar la vida tiemblan sueños tiembla amor ay no quiero amarte llorona hay no quiero llorar con tigo ay! dejame ver tu piel ay! dejame ser tu piel dejame ayudarte nomas dime como y asi sera y asi sera desde el fondo de la tierra mas alla de la existencia flotan almas solas todas crucificadas hombres y mujeres lloran por un amor que nunca tuvieron ay no quiero amarte llorona ay no quiero llorar con tigo ay! dejame ver tu piel ay! dejame ser tu piel dejame ayudarte nomas diem como y asi ser y asi sera