Según las declaraciones del músico, compuso esta canción primero probando melodías con su armónica y su guitarra. Luego empezó a escribir sentimientos personales, que poco a poco se convirtieron en frases inspiradas en duros acontecimientos sociales de la época como la dictadura militar de su país, el exilio de Mercedes Sosa y el probable conflicto bélico entre Chile y Argentina que rondaba por aquel entonces.
Sólo le pido a Dios León Gieco. Sólo le pido a Dios que el dolor no me sea indiferente, que la reseca muerte no me encuentre vacío y solo sin haber hecho lo suficiente. Sólo le pido a Dios que lo injusto no me sea indiferente, que no me abofeteen la otra mejilla después que una garra me arañó esta suerte. Sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente, es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente. Sólo le pido a Dios que el engaño no me sea indiferente si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente. Sólo le pido a Dios que el futuro no me sea indiferente, desahuciado está el que tiene que marchar a vivir una cultura diferente.