Violeta Parra compuso esta canción a inicios de 1960. Aquí ella habla sobre el maltrato que sufren los mapuches, pueblo originario de Chile, desde la llegada de los españoles a esta región hasta la discriminación que sufren hasta el día de hoy por parte de los mismos chilenos. Establecida como un himno de reivindicación a los derechos mapuches, esta pieza también fue de las que más retumbaron las calles chilenas durante el estallido social.
Arauco tiene una pena que no la puedo callar son injusticias de siglos que todos ven aplicar, nadie le ha puesto remedio pudiendolo remediar levántate Huenchullán Un día llega de lejos huescufe conquistador buscando montañas de oro que el indio nunca buscó al indio le basta el oro que le relumbra del sol levántate Curimón Entonces corre la sangre no sabe el indio qué hacer le van a quitar su tierra la tiene que defender el indio se cae muerto y el afuerino de pié levántate Manquilef. Adónde se fué Lautaro perdido en el cielo azul y el alma de Galvarino se la llevó el viento sur por eso pasan llorando los cueros de su cultrún levántate, pues, Callfull. Del año mil cuatrocientos que el indio afligido está a la sombra de su ruca lo pueden ver lloriquear totora de cinco siglos nunca se habrá de secar levántate Callupán. Arauco tiene una pena más negra que su chamal ya no son los españoles los que les hacen llorar hoy son los propios chilenos los que les quitan su pan levántate Pailahuán. Ya rugen las votaciones se escuchan por no dejar pero el quejido del indio ¿por que no se escuchará? aunque resuene en la tumba la voz de Caupolicán levántate Huenchullán. levántate Curimón levántate Manquilef. levántate, pues, Callfull. levántate Callupán. levántate Pailahuán. levántate