La parte cantada es relativamente corta y se ubica al comienzo y al final. Entre ambas Molinari ejecuta un solo de guitarra de cinco minutos, encima del ostinato.
La letra, en ambos estribillos, asimila la condición humana a los diversos colores, pero cuestiona a la cultura dominante al decir que los seres humanos somos colores, pero no sabemos lo que es un color
COLOR HUMANO Beso mares de algodón sin mareas, suaves son sublimándonos, despertándonos Somos seres humanos sin saber lo que es hoy un ser humano Vida y sangre sin ardor no hace falta, hay calor no miremos hoy, descansemos hoy Vemos todos colores sin saber lo que es hoy un color.