Relta la vida de un adolescente con sueños de tocar su guitarra y que de repente se choca con la vida, la vida que lo hace crecer de golpe. En este caso se toma un joven guitarrista que se convierte en un oficinista, pero sin embargo no es feliz, ni con todas las comodidades del mundo.
Hoy me dijeron que tirara mis zapatos que no sirven para nada, que están viejos, arruinados me pusieron, unos nuevos. Hoy me dijeron que tirara mi remera me dieron una camisa para que me la pusiera y no quiero. Afeitado y con el pelo cortado a la empresa me mandaron. Con mi traje color gris, me fui silvando bajo todo sea por vivir comodamente (como la gente). Y a mi guitarra la dejé ahá, sola, y en silencio ¡Shh! Después de todo, las cosas no van mal, cambié el rock and roll por música funcional. Y ahora estoy sentado con mi traje color gris habanos, secretarias, y un vaso lleno de anís y no puedo, y yo no puedo. Y bajo mi ventana dos muchachos con guitarras que cantan, y zapan, y no puedo. Y yo no puedo, no puedo estar feliz, ni con este dinero, ni con mi traje gris