Fragmento de una nota de Martín Perez, publicada en Página 12, a Andrés Calamaro el 9 de noviembre de 1998.
Una de las canciones más felices firmadas por Andrés Calamaro en el
último disco de Los Rodríguez, Palabras más, palabras menos, se llama "Diez años
después". Un título que no es casualidad. Porque ese lapso --una década-- parece
ser una constante recurrente dentro de la historia artística de Calamaro. La
comparación, diez años antes. O diez años después. "Es que realmente hay como una
historia de diez en diez", confirma Andrés. "Porque fue en el '83 cuando con
Los Abuelos hicimos Mil horas, y diez años después, con Los Rodríguez hicimos Sin
documentos. Y si en el '86 yo me quedé solo fuera de Los Abuelos, en diez años llegó el
momento de ser solista nuevamente".
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/1998/98-11/98-11-09/pag19.htm
Si diez años después te vuelvo a encontrar en algún lugar, no te olvide que soy distinto de aquél pero casi igual. Si la casualidad nos vuelve a juntar diez años después algo se va a incendiar, no voy a mostrar mi lado cortés. Aquello fue un gran punto de partida, pero a la vez qué fácil se olvida. Diez años después quién puede volver atrás. Estamos en la tierra cuatro días y el cielo no me ofrece garantías: diez años después mejor volver a empezar. Si tu credulidad se deterioró en algún lugar, no te olvides que soy testigo casual de tu soledad. Si diez años después no estamos igual, qué le vas a hacer. Otros diez años más y luego, empezar juntos otra vez. Aquello fue una linda primavera pero fue solamente la primera. Diez años después el tiempo empieza a pesar. Me quedan balas en la cartuchera pero te guardo siempre la primera. Diez años después mejor reír que llorar. Una carta te di que nunca escribí, que nadie leyó. Hoy, diez años después, todo sigue igual, nunca te llegó. Dentro del corazón, al día de hoy, no queda lugar. Si perdí la razón, no fue por amor, fue por soledad. La vida es una gran sala de espera, la otra es una caja de madera. Diez años después mejor dormir que soñar. No se puede vivir de otra manera, porque si no la gente no se entera. Diez años después quién puede volver atrás. Diez años después, mejor decir que callar.