Creo que la letra es bastante clara, sin muchas vueltas. Habla de esta etapa de la vida, que es la adolescencia, quizas desde el punto de vista femenino (acaso inspirado en las hijas del Flaco).
Etapa en la que todo es vano y superficial, en la que jugamos a ser adultos, a menudo queriendo "saltar etapas" y preocupandonos solo por el "que diran". Jugamos al amor eterno, nos llevamos al mundo por delante, pero lo que realmente hacemos es con tropiezos empezar a descubrirnos a nosotros mismos.
Para mi este tema habla de una sensible e inocente mujer ya adulta la cual no deja de dar tropezones involuntarios con la vida, como si a pesar de haber mutado superficialmente hacia la adultez, las cosas siguen siendo iguales de complejas y enrevesadas a como eran allá entonces, en su adolescencia. A pesar de las heridas, por culpa de un alma tan pura y confundida como la de una adolescente, no le sale inventarse un caparazón y las cosas le siguen doliendo tanto y las lagrimas siguen siendo igual de puras y bien intencionadas. Porque SU dios está en la adolescencia.
Ella solo intenta ser feliz, tropezando está. Nadan hoy sus ojos entre el rimell su mentira ya se hundió en la hiedra. Ves? en su abismo con su enagüas quiere escapar de la cuna tan apurada está que atropella el viento en la avenida. Hoy su inútil petalo secó por su soledad y con las campanas se divierte pensando que son de aquí, de la muerte. Ah! si pudiera, si ella quisiera abrirse del ser y la nada tal vez podría ver que su dios está en la adolescencia. Correrás al fin con frenesí por tu libertad, pero ni bine una lagrima caiga mil estrellas juzgarán que es vano. Ya que Dios es un mundo en el que amar es la eternidad que uno busca y no lo pienses más que tui mueca está tan despintada.