García compuso en un piano la música de "No me verás en el subte". "Grabamos los dos solos, el domingo, contra reloj porque él tenía que irse a las nueve de la noche", dijo García en una entrevista. "Vino con su doble violín, tomó unos tecitos y salió una cosa alucinante." La letra final, escrita desde la mirada de una adolescente que sufre por un affaire amoroso subterráneo, surge de una historia que le venía dando vueltas en la cabeza desde hacía tiempo.
No me verás no verás no me verás en el subte No me verás no verás no me verás en el subte. No me verás no me verás. La llave que yo tengo puede abrir tan sólo el corazón de los extraños. Las almas que no tienen dónde ir se vuelven a reunir en subterráneo. Me tengo que esconder me tengo que esconder. Jamás me encontrarás de nuevo aquí. Se que hubo una traición hubo un engaño. Me tengo que esconder me tengo que esconder. Yo recuerdo tu piel yo recuerdo tu voz Como las estaciones yo te vi reír ya no llores No me verás no me hablarás no me verás no me verás.